Sexualidad

Sexualidad

miércoles, 13 de abril de 2011

ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL

educacionsexual

Enfermedades de transmisión sexual.
El tema de las enfermedades de transmisión sexual debería tratarse conjuntamente o a continuación de los anticonceptivos.
Se puede hacer un recordatorio del concepto de "enfermedad infecciosa" y de "via de contagio". Igualmente, los conceptos de "síntoma" o de "tratamiento". Se debería referir estos conceptos a las principales enfermedades de transmisión sexual:
  • Pediculosis púbica (ladillas): Causada por parásitos.
  • Gonorrea: Causada por bacteridos.
  • Sífilis: Causada por bacteridos.
  • Herpes genital: Causada por virus.
  • Hepatitis B: Causada por virus.
  • SIDA: Causada por el virus VIH.
Interesa referirse también a la muy sabida distinción entre "prevención" y "curación". La totalidad de estas enfermedades, excepto el SIDA, tienen hoy en dia curación, aunque en el pasado no muy lejano tubieron efectos desastrosos en la salud pública. Sin embargo, hay que insistir que en muchas de ellas el proceso de curación es lento, engorroso y puede dejar secuelas, y que no debe fiarse todo a la curación, sino que hay que asumir la propia sexualidad con prevención. Tanto más por lo que respecta al SIDA que, por ahora, y parece que por bastante tiempo, no tiene curación ni vacuna posible.
Como todo el mundo comprenderá, es importante reparar especialmente en la enfermedad del SIDA. Se puede aprovechar para montar una estrategia que nos permita trabajar íntegramente esta enfermedad: Sus orígenes y evolución, desde el concepto de "grupos de riesgo" al más acertado de "prácticas de riesgo", su incidencia en nuestra sociedad y los factores culturales y biológicos de su propagación.
En general, en esto como en el tema del embarazo no deseado (y en la sexualidad, en general), hay que trabajar la idea de la responsabilidad; que todos podemos ser un agente de prevención del SIDA y otras ETS con nuestra propia conducta.Fuente:xtec.cat

DERECHOS SEXUALES

Educación sexual y derechos sexuales.
En nuestros días los conceptos relacionados con el sexo se hallan por todas partes, se habla de sexualidad (la mayoría de las veces de oídas), se usa el sexo como reclamo de venta, ya sean coches, alcohol o ropa, y los medios de comunicación subrayan de manera ostentosa aquello que puede tener un toque morboso o de escándalo sexual. Pero, en paralelo, hay muy poca cultura sexual. Para lograrla resulta muy útil reivindicar la educación sexual en los términos en que lo expuso la Organización Mundial para la Salud (OMS):
"La educación sexual debe abarcar mucho más que la información. Debe dar una idea de las actitudes, de las presiones, conciencia de las alternativas y sus consecuencias. Debe de aumentar el amor, el conocimiento propio, debe mejorar la toma de decisiones y la técnica de la comunicación". OMS, 1983
Según las palabras del filósofo Maurice Merleau Ponty formuladas en 1975 para referirse a la sexualidad, "hablar de sexualidad humana es hablar de la esencia misma del ser humano". Esta visión supone un punto de partida a la hora de conocer, estudiar y profundizar en la sexualidad humana en general y de la educación sexual en particular. Debemos tener presente que cuando nos referimos a la educación sexual se ha de tener una visión completa de la complejidad del ser sexuado, y partir de la consideración de que la sexualidad es una parte integral de la personalidad de todo ser humano. Su desarrollo personal pleno depende de la satisfacción de necesidades humanas básicas, como el deseo de contacto, de intimidad, la expresión emocional, la búsqueda del placer, la ternura y el amor. Asimismo, hemos de tener presente que la sexualidad se construye a través de la interacción entre el individuo y las estructuras sociales, y que el desarrollo pleno de la sexualidad es esencial para el bienestar individual, interpersonal y social.
La educación sexual sigue siendo la asignatura pendiente de nuestro sistema educativo. Como materia no está integrada de modo formal en el sistema curricular y, sin embargo, cada vez es más necesario difundir conocimientos que logren cambiar ciertas actitudes sexistas que subyacen en dos auténticas lacras sociales: la violencia sobre las mujeres y la violencia sexual. Para erradicarlas es muy necesario procurar una buena educación sexual.
A lo largo de la historia reciente se han puesto de manifiesto diferentes modelos de educación sexual que conviven en nuestros días, entremezclándose y distorsionando mensajes. Debido a sus habituales contradicciones y a la ausencia de delimitación de sus fuentes, lo que debería ser una disciplina se ha convertido en discursos con trasfondos ideológicos que hacen difícil concretar enseñanzas y teorías.

Educación tradicional

Este modelo tuvo su mayor auge en Europa durante el siglo XIX y mantuvo una notable influencia en nuestro país hasta no hace muchos años. Algunas de sus características son:
- La procreación es el principal objetivo de la sexualidad, esto deviene en que se defiende la sexualidad como una característica que se desarrolla a partir de la adolescencia y termina al final de la madurez (etapa fértil), por lo que se niega la sexualidad infantil y la de los ancianos.
- Liga el placer a la sexualidad del varón y el sentimiento a la sexualidad de la mujer.

Educación higienista

El objetivo de esta educación es evitar riesgos inherentes a la actividad sexual. Se insiste en la abstinencia fuera del matrimonio o en el uso de métodos preventivos eficaces (según la ideología). No aporta una revaloración ética de la sexualidad y fomenta su visión negativa con el refuerzo de la idea de peligro asociada a la práctica sexual.

Educación procreadora

En este modelo, la educación depende de una antropología y una moral de determinadas creencias religiosas. La información se presenta de modo sesgado y moralizador. Otorga a la procreación toda la importancia y niega la anticoncepción. Ofrece un valor negativo a la masturbación, la homosexualidad y las relaciones prematrimoniales. Niega el derecho al placer y considera la sexualidad como un mero medio para un fin superior: la procreación.

Educación para la revolución sexual y social

Consecuencia de posturas ideológicas combativas, los contenidos que propone para desarrollar una educación se mezclan con militancia política. En términos generales, sus planteamientos no tienen base científica y sí ideológica por lo que su transmisión puede encuadrarse en una postura vital pero no sirven de base de una educación plural y rigurosa. Aporta a la cultura la defensa de igualdad de derechos sexuales en el hombre y la mujer, e inspirada en los planteamientos de Freud, reconoce la importancia crucial de la sexualidad en el desarrollo de la persona, en todos sus niveles emocionales y psicológicos.

INTRODUCCION

Educación sexual es un término que se usa para describir la educación acerca de la sexualidad humana, el aparato reproductor femenino y masculino, la orientación sexual, las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos, el sexo seguro, la reproducción y otros aspectos de la sexualidad humana.

Las mejores fuentes de educación sexual deberían ser los padres, los programas escolares o las campañas de salud pública.Actualmente, la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía también aportará un importante papel dentro de la educación sexual.

La educación sobre la reproducción describe los pasos o el proceso en el cual un nuevo ser humano nace, incluyendo la fecundación, el desarrollo del embrión y el feto, y el nacimiento del bebe. Usualmente también incluye temas como las conductas sexuales apropiadas, las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y como evitarlas, y el uso y funcionamiento de los diferentes métodos anticonceptivos.